El cuarto estado de la materia
Más allá de los estados sólido, líquido y gaseoso, el plasma aparece
cuando un gas se ioniza y una parte de sus partículas se carga
eléctricamente.
A medida que aumenta la energía, los átomos y las moléculas de un gas
pueden perder electrones y formar una mezcla de iones, electrones
libres y especies neutras. Esta mezcla se comporta de forma diferente
a un gas convencional: conduce la electricidad y reacciona con fuerza
a campos eléctricos y magnéticos externos.
En términos sencillos, se puede entender el plasma como un gas
ionizado con comportamiento colectivo: las partículas cargadas
interaccionan entre sí y con las superficies que se exponen al
tratamiento, lo que permite modificar capas muy finas del material sin
afectar al volumen completo.
Ejemplos naturales
Plasma en la naturaleza
El ejemplo más evidente es el Sol, una enorme esfera de plasma.
También se consideran plasmas las estrellas, ciertas nebulosas, los
rayos, las auroras polares e incluso algunas chispas que se generan
en descargas eléctricas. En todos estos casos, partículas cargadas y
campos electromagnéticos están estrechamente acoplados.
- Sol y estrellas
- Auroras boreales y australes
- Rayos y descargas eléctricas